FILOSOFÍA DE LUZ DEL DHARMA

La Comunidad Budista Luz del Dharma es una orden budista no sectárea independiente, abierta y no estructurada en la que se reúnen amigos, alumnos y discípulos del monje Han Shan para compartir el Dharma. En este momento nuestra entrega del Dharma se realiza a través de tres líneas de acción: Meditación: enseñanza y práctica; Dharma: estudio, comentarios y orientaciones; Recitación: prácticas devocionales meditativas.

Si usted sólo desea involucrarse en la práctica meditativa excluyendo los aspectos filosóficos y de “creencias” propios del budismo, las puertas están abiertas: hay mucha gente que ha experimentado que la práctica meditativa le ha ayudado a ser mejor en términos de sus propias creencias.

Si usted se siente atraído hacia el budismo como filosofía de vida y/o religión, también es bienvenido. Algunas consideraciones a tener en cuenta respecto a nuestra visión de la vida y el budismo son las siguientes…

Nuestra filosofía

La “filosofía” de Luz del Dharma es afín a la perspectiva Chan / Zen de que todas las enseñanzas son dedos que señalan a la luna, pero no son la luna. No se desprecian las palabras pero se busca trascenderlas. Desde el punto de vista de los sutras, nos sustentamos en el Sutra del Loto, especialmente en el Capítulo 16, y particularmente en los dos versos finales:

“Yo sé quién está practicando el Camino y quién no.
Por lo tanto, yo expongo variadas enseñanzas
a todos los seres vivientes
de acuerdo a sus capacidades.

“Yo siempre estoy pensando:
‘¿Cómo puedo causar que todos los seres vivientes
entren en el Camino Insuperable
y rápidamente se conviertan en Buddhas?'”

[El Sutra del Loto es visto como el “rey” de los sutras por Grandes Maestros de varias tradiciones,  tales como el Gran Maestro Zhi Yi (3er. Ancestro y figura más importante de la Escuela Tientai, China), el Gran Maestro Huineng (6to. Ancestro de la Escuela Chan, China), los Grandes Maestros Dengyo (fundador de la Escuela Tendai, Japón), Dogen (fundador de la Escuela Soto Zen, Japón) y Nichiren (fundador de la Escuela Nichiren Shu, Japón) y el Maestro Huiken (llamado el restaurador de la Escuela Rinzai Zen, Japón)].

De acuerdo con los versos anteriores el Buddha está más allá de los conceptos del tiempo y el espacio, es eterno (“yo sé quién está practicando el Camino y quién no”, “yo siempre estoy pensando”),  por lo cual la gente de este tiempo puede estar en contacto con el Buddha tanto como lo estuvieron sus discípulos de hace 2500 años con su mente-corazón a través de la práctica de seguir “el Camino Insuperable” (Supremo) y así realizar su propia budeidad. Por otra parte, el Buddha dice “yo expongo variadas enseñanzas” con lo cual nos está diciendo que todas las formas o métodos de enseñanzas (de las variadas escuelas) son enseñanzas del Buddha para “los seres vivientes, de acuerdo a sus capacidades”, es decir que es un error asumir (exclusivismo) que una forma de práctica es verdadera y otras no lo son.  

Nuestro abordaje de la práctica

El abordaje de la práctica que realizamos en Luz del Dharma es el de las “Tres Puertas” meditativas: Zazen, Nianfo y Daimoku. La Puerta de Zazen (Budismo Chan/Zen) usa el poder-de-uno mediante la meditación silenciosa con atención en la respiración, un huatou o metta (compasión). La Puerta del Nianfo (Budismo de la Tierra Pura) usa el poder-de-otro de la recitación del nombre del Buddha Amida. La puerta del Daimoku – (Budismo de Nichiren) – combina el poder-de-uno con el poder-de-otro recitando el gran título del Sutra del Loto.

Esta forma de práctica es no sectárea (introduce las escuelas Nichiren y Tierra Pura desde la perspectiva Zen) y abierta (“variadas enseñanzas”, “de acuerdo a sus capacidades”) porque asume que las capacidades de la gente no son fijas o rígidas sino que pueden variar de momento en momento, por lo cual una persona puede sentirse más afín a una o a otra “Puerta” ante diferentes circunstancias de la vida. Por ejemplo, si uno se siente débil espiritualmente podría sentirse más afín a apelar al poder-de-otro (la Puerta del Nianfo). Si uno se siente fuerte espiritualmente podría sentirse más afín a apelar al poder-de-uno (la Puerta de Zazen). Y si uno no se siente ni fuerte ni débil podría sentirse más afín a apelar al poder-de-uno con el poder-de-otro (Puerta del Daimoku).

Esta explicación es una tarea en desarrollo y como dijimos más arriba con el símil de los dedos y la luna, la perspectiva Chan / Zen es que las palabras son sólo señales hacia la verdad y no la verdad en sí misma. Por lo tanto no se sienta atado a estas palabras, simplemente “venga y vea”…

Bienvenido/a!